Sunday, November 22, 2020

Biden en arenas movedizas en Latinoamérica


OPINIÓN | Biden en arenas movedizas en Latinoamérica

Un territorio con minas antipersonales será la definición de la política para Latinoamérica para el presidente Joe Biden

Publicado en El Tiempo Latino y El Planeta 20 de Noviuembre de 2020

Por Dr. Carlos Ponce - Académico de Columbia University, Senior Fellow de Victims of Communism Memorial Foundation

Un territorio con minas antipersonales será la definición de la política para Latinoamérica para el presidente Joe Biden. Serán tiempos complicados en cuanto a lo interno y a nivel regional.

Por un lado, están las divisiones internas de su partido, con un ala radical de izquierda que abraza criterios comunistas y marxistas. Un ala que apoya abiertamente la dictadura cubana y la narco-dictadura venezolana. Muchos artistas, líderes y políticos ligados a esta tendencia han recibido apoyos económicos del régimen de Venezuela. Muchos de ellos han viajado a Cuba, Venezuela y Nicaragua y quieren que no exista ninguna presión o sanciones contra estos regímenes. Otro sector del círculo cercano del presidente participó en las negociaciones fallidas de la administración de Barack Obama con la dictadura cubana; un experimento que solo benefició al régimen de la isla. Ellos nunca reconocieron errores y podrían tender a políticas similares con la región. Los funcionarios que participaron en la administración Obama deben bajar el ego y aprender de sus errores para no volver a cometer errores similares o peores. En el corazón de Biden también ha quedado la estrategia inconclusa de la Alianza para la Prosperidad en el Triángulo Norte, ideada por Joe Biden y cancelada por Donald Trump.

Las diásporas venezolana y cubana se volcaron a votar por Donald Trump con la esperanza de continuar con mensajes duros y supuestas políticas “radicales”. Este sector siempre se opondrá a cualquier iniciativa de Biden. Algunos de ellos siguen soñando con el “héroe salvador” Trump que salvaría a esos países a punta de discurso. Esta diáspora cada día mas influyente en el pantano de Washington, DC, sumada a un partido republicano que pareciera retener el control del Senado, le hará la vida imposible a políticas que no sean radicales. Debemos tomar en consideración que el Senado puede tardar meses en confirmar los nominados para puestos claves del hemisferio occidental.

A nivel de prioridades, la crisis del COVID-19, el déficit presupuestario, la posible crisis inmobiliaria, la pérdida de empleos con la pandemia, la crisis racial y otros temas prioritarios para la agenda nacional van a mantener la atención de la administración en sus primeros años. A esto se suma la lentitud habitual en la selección, designación, nombramiento y confirmación de los candidatos a puestos claves para el gobierno, incluyendo la posible oposición del partido republicano a varios candidatos.

En la región no se ve mejor el escenario con los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador en México y la dupla Fernández-Fernández de Kirchner, así como el triunfo de la izquierda bucólica totalitaria en Bolivia originando el regreso de Evo Morales, el posible triunfo del títere de Rafael Correa en Ecuador y posibles avances de esos factores totalitarios en Honduras, representan un viraje a la izquierda populista autoritaria. A ello hay que sumarle la posibilidad del triunfo de candidatos más moderados de Centro-Izquierda en Chile, Perú y Colombia, quienes por solidaridad tienden a ser menos activos en temas de Cuba o Venezuela. La región se pinta de rosado y rojo, con lo cual surgirán embajadores para evitar políticas duras contra Nicaragua, Venezuela y Cuba. En algunos casos buscarán “negociaciones” suaves, eliminación de sanciones y diversas formas de diálogo. Dentro de ese mapa no podemos olvidar el populismo autoritario de Bolsonaro en Brasil y el camaleón autoritario de El Salvador, los cuales no lo ponen fácil para una administración que quiere hablar de democracia y derechos para todos. Colombia seguirá en crisis y países como Guatemala y Costa Rica se la verán con mayores presiones internas y posibles enjuiciamientos a sus presidentes.

Donald Trump experimentó con una estrategia de discursos duros y sanciones diversas, pero las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua han demostrado ser bastante resilientes y consiguieron aliados en Rusia, China e Irán. El error de la administración Trump de jugarse todas sus cartas a Juan Guaidó y el G-4 (grupo de partidos de oposición con mayor presencia parlamentaria) en Venezuela, lo que ha generado es mayor frustración en la oposición real de calle en Venezuela. Joe Biden encuentra un problema de dimensiones regionales pero un agotamiento del discurso y pocas herramientas efectivas para generar resultados diferentes a corto plazo. A Biden no le quedará otra que bajarle el tono al tema de Venezuela y reducir las expectativas. Las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela harán lo que saben mejor: seguir reprimiendo y seguir ganando tiempo. Definitivamente para Biden será difícil mantener la dialéctica de Trump y necesitará bajar el acelerador en esos países.

La alternativa para la próxima administración no es fácil, si sigue el discurso duro y las sanciones se verá como una réplica de la administración Trump, y hasta ahora todos los gobiernos han tratado de dar una cara distinta de la administración que los precede. Por otro lado, el discurso de buen vecino lo obligaría a escuchar los lobby regionales a favor de los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Lo más seguro es que se enfoque en el tema que maneja mejor y que le generará mejores frutos a corto plazo y son las alianzas económicas en Centroamérica y México para poder atender el tema migratorio. Otros temas regionales pasarán al congelador en espera de que no estallen mayores crisis. La prioridad será en tema interno.

Las fallas de las administraciones de Bush, Obama y Trump con Cuba, Venezuela, Nicaragua y Latinoamérica han sido el enfoque a corto-plazo, la falta de planificación, falta de análisis de escenarios, el descarte de estrategias de la administración anterior sin el debido análisis, la poca convocatoria a expertos regionales, la ceguera en objetivos puntuales, los egos que impiden la consulta real y tratar de redescubrir todo el tiempo el agua tibia.

Eliminar todo lo anterior simplemente porque viene de otra administración ha sido un error caro que pagamos los contribuyentes con cada nueva administración.

En el caso de Cuba, Nicaragua y Venezuela, las sanciones recientes contra funcionarios y empresas lograron parcialmente su objetivo, no han logrado el impacto final de arrodillar a las dictaduras porque han sido progresivas, aisladas de estrategias y poco coordinadas a nivel internacional. El resultado es que los regímenes han procurado escapes y alternativas con aliados de mafias criminales, narcotráfico, lavado, tráfico de oro y la intervención de Rusia, Irán, China y Turquía. Eliminar sanciones sin cambios efectivos en esos países tampoco sería una buena idea porque les permite a las dictaduras, sus corruptos y asesinos, contar con la impunidad. Estas dictaduras se alimentan del tiempo. Los corruptos de Venezuela, Cuba y Nicaragua pierden millones de dólares a diario por las sanciones individuales y las restricciones económicas, de participar en la bolsa y movilidad financiera y física, estos harán lo imposible por liberarse de sanciones. Lamentablemente ya tienen sus lobistas dentro de la nueva administración. Si la administración Biden vuelve al error de darle todo a Cuba a cambio de una foto en un partido de baseball o si levanta las sanciones a los corruptos y violadores de derechos humanos de Venezuela, Cuba y Nicaragua, estaría volviéndose cómplice de las mafias corruptas y criminales que aprovechan los mercados internacionales. Las crisis en estos países son por la corrupción y por los regímenes terribles, no por las sanciones a individuos o empresas.

Unos grandes retos para el presidente Biden será el tema migratorio, la reivindicación de los latinos, mejorar las relaciones comerciales con la región, ganarle a China en las relaciones con los países del hemisferio occidental, narcotráfico, violencia, instabilidad regional…. Y sumado a todo ello el tener que coordinar y conciliar posturas con los diversos gobiernos para lograr una exitosa Cumbre de las Américas en Estados Unidos a finales del 2021. Lograr la participación de todos los presidentes va a requerir cesiones por parte del equipo de Biden.

Para la Cumbre de las Américas será prioritario que el presidente Biden logre un equipo multidisciplinario con expertos nuevos y conocedores del tema del hemisferio occidental, así como abrir consultas en los países para lograr tener clara una estrategia que no solo contemple Venezuela, sino que sea una verdadera estrategia regional. Latinoamérica avanza a una nueva hora menguada de totalitarismos populistas de izquierda y derecha, lo peor en este momento seria esconder la cara.

Si la decisión de Biden es traer al mismo grupo de Latinoamérica y el Caribe que sirvió en diversos roles bajo la administración Obama, mi recomendación es que vean con humildad sus errores y que tengan mayor amplitud a la critica y a la construcción de nuevas estrategias. Volver a hacer lo mismo traerá los mismos resultados. Biden debe incluir a nuevos actores en una visión mucho mas diversa del tema latinoamericano.

Sería un error de Biden y su equipo el enviar a la región al congelador, lo importante debe ser priorizar un equipo que esté abierto a consultar y planificar a mediano plazo, evaluar realmente los escenarios, priorizar las políticas que tengan detrás esos análisis de escenarios e impacto, diseñar las estrategias con pincel y abandonar la brocha que tanto daño le ha hecho a lo posible.

Saturday, November 14, 2020

Todos Vuelven

 

OPINIÓN | Todos vuelven

“Lo que vuelve a Latinoamérica es lo peor de una mezcla de libros obsoletos con conductas autoritarias”

Publicado/Published El Planeta / El Tiempo Latino  November 13, 2020

Jóvenes en contra del regimen de Ortega, rezan en Managua, Nicaragua, antes de unirse a una caravana en protesta a un ataque de la policía y grupos paramilitares pro Ortega a la la ciudad de Masaya. | FOTO: Juan Carlos — For The Washington Post Juan Carlos — For The Washington 

Opinión por el Dr. Carlos Ponce - Académico de Columbia University, Senior Fellow de Victims of Communism Memorial Foundation

La incapacidad de los gobiernos latinoamericanos de atender la pandemia sumada a la falta de creatividad para solventar los problemas de larga data, ha vuelto a generar el caldo de cultivo para el retorno de los populistas autoritarios de la “revolución” Rosada. No hablamos de la izquierda progresista democrática, lo que regresa es lo peor de una élite de corruptos autoritarios que usan el mensaje social para eternizarse en el poder.

La elección en México de López Obrador y la elección de Alberto Fernández, en llave con Cristina Fernández de Kirchner, en Argentina, han sido simplemente el abrebocas para el regreso de la izquierda bucólica en Latinoamérica. Le ha seguido el triunfo de Luis Arce en Bolivia del partido MAS, del depuesto Evo Morales. De hecho, Evo Morales ha regresado triunfante a Bolivia y toda la corrupción, estupro y demás crímenes parecieran olvidados. Veremos a Evo gobernando Bolivia en unos pocos años.

En Panamá, el triunfó de Laurentino Cortizo en mayo de 2020 trajo al poder a la centro-izquierda, claro está, una tendencia muy pragmática.

En Ecuador todo indica que Andrés Arauz, pupilo del ex presidente y prófugo de la justicia Rafael Correa, se encamina a un posible triunfo electoral. Hay un absurdo número de 18 candidatos inscritos para competir por la presidencia y nuevamente la obsesión de poder de Guillermo Lasso, quien no gana elecciones y divide a la oposición. A menos de 3 meses de la primera vuelta electoral del 7 de febrero de 2021, las preferencias marcan a Arauz con el 49%. Arauz es simplemente el retorno del Correismo y sus malas mañas al Ecuador. Ya se ha anunciado la contratación de servicios a la dictadura cubana y el retorno del autoritarismo al estilo Correa.

En Honduras no se ve mejor cara, luego del autoritarismo de derecha de Juan Orlando Hernández, pareciera que se avanza al regreso en la sombra de Mel Zelaya. Las elecciones internas de los partidos en marzo de 2021 definirán la ruta. Por el partido de Gobierno (Partido Nacional) compite el alcalde de Tegucigalpa, Nasry Asfura (papi a la orden) y el presidente del Congreso, Mauricio Oliva. Una victoria de la élite política fracasada tradicional representada por Oliva pondría el triunfo a la esposa de Mel Zelaya a pie de urna electoral. En Honduras el partido Liberal dejo de tener relevancia y nuevamente la elección será un pulso entre la sombra de Zelaya y el Partido Nacional. Honduras sigue hundido en una terrible crisis por la corrupción, gobiernos deficientes y la falta de voluntad del empresariado. El triunfo de Xiomara castro sería regresar a Mel al poder indirectamente.

Vienen cambios también en Brasil. Luis Ignacio (Lula) de Silva, esta aprovechando la crisis del COVID-19 para pasar factura a Jair Bolsonaro. Veremos muchos tiempos de turbulencias para una forma de gobierno autoritaria de Bolsonaro que puede llevar al retorno de Lula mediante algún candidato de su autoría. También puede ser el momento para un candidato/a de Centro que se diferencie de la corrupción de Lula y el autoritarismo de Bolsonaro en las elecciones del 2022.

El 21 de noviembre de 2021, Chile elegirá a un candidato progresista, seguramente más moderado que sus colegas en los demás países de la región. Pereciera que el exministro Francisco Vidal pudiera ser una de las figuras fuertes y posible próximo presidente de Chile.

Perú ya eliminó otro presidente y va a elecciones bajo una crisis profunda y cualquiera puede ser el resultado. Por ahora es la izquierda quien saca ventaja, por los momentos el Frente Amplio, una coalición de movimientos ciudadanos, partido comunista, grupos ecologistas, movimientos de tierra e indígenas, es la primera mayoría del Congreso y se perfila con altas posibilidades en las elecciones del 2021.

La fragilidad de Colombia continuará y las protestas siguen. Las posibilidades de la izquierda de un triunfo electoral en el 2022 crecen si eligen un candidato con mayor presencia y menos desatinado que Gustavo Petro. Un candidato de centro-Izquierda con menos dogma contradictorio, como lo ha sido Petro, probablemente va a tener mayor fuerza del electorado y por primera vez Colombia va a mirar hacia la izquierda.

Lo más seguro es que el desgobierno de Guatemala termine en una crisis de mayores proporciones y se den elecciones adelantadas.

Otro país en el cual se incrementarán las presiones es en Costa Rica, diversas averiguaciones avanzan contra Carlos Alvarado y recibe ataques de varios sectores. La propuesta de traer educadores Cubanos es un mal paso en lo que indica el incremento de la influencia de Cuba.

Uruguay recientemente estreno presidente, pero realmente ningún país esta vacunado contra la protesta social. Igual es el caso de Paraguay.

El proceso de Nicaragua pareciera una crónica de una muerte anunciada y la permanencia en el poder del tirano sanguinario, Daniel Ortega pareciera ir avanzando por la falta de posibilidades reales de la oposición para frenar el fraude electoral del próximo año.

Para Venezuela, el fraude electoral del próximo 6 de diciembre le dará de nuevo el control del parlamento al tirano Nicolas Maduro, este narco-tirano sanguinario aprovechó y aprovechará el apoyo que sigue recibiendo de Irán, China, Turquía, Cuba y Rusia para mantenerse en el poder y sumará voces a favor con el viraje a la izquierda en la región. La falta de efectividad de la propuesta de oposición light de Lopez-Guaido-G4 han dado aire al tirano y le ha permitido ganar tiempo. Tiempo y represión son las mejores herramientas de permanencia en el poder para dictaduras. Maduro simplemente aprovechará el tiempo que le tardará instalar a sus equipos a la administración de Joe Biden en Estados Unidos, sumados a las contradicciones del partido Demócrata y los cambios de colores en Latinoamérica. Maduro parece sobrevivir otro inning.

Maduro y sus secuaces saben que le vienen mejores tiempos con un renovado mapa regional y la presión que sus amigos traerán a la Organización de Estados Americanos y a la agenda internacional para vender diálogos y negociaciones que no llevan sino al mismo punto de partida.

Otro que pescará en río revuelto será el régimen cubano, que aprovechará el viraje a la izquierda y el regreso de sus amigos para inundar la región de médicos y servicios cubanos que le permitan generar ingresos y seguir sobreviviendo. Los amigos de la dictadura cubana en los gobiernos de Argentina, México y Bolivia, sumado a los posibles cambios en otros países, así como diversos grupos de apoyo en Estados Unidos, permitirán que se baje la presión contra Cuba.

Entre el autoritarismo de derecha de El Salvador, Honduras y Brasil; y el de izquierda de Nicaragua, Venezuela, Cuba y ahora Bolivia, más los avances al vacío de Argentina, parece una región explosiva.

Como lo escribí varios meses antes de la elección en El Salvador, ya era predecible el talante autoritario y populista de Nayib Bukele, su capacidad camaleónica le ha permitido estar entre izquierdas y derechas sin ningún pudor. En el 2021 seguirá incrementando su autoritarismo y presionará para cambios constitucionales o decisiones judiciales que le permita su reelección. Un tirano populista ególatra no tiene ni izquierdas ni derechas, solo tiene la obsesión por el poder.

Definitivamente las elecciones de Honduras. y Ecuador podrían lograr que todos vuelvan y se re-dibuje el mapa de la revolución Rosada. Lamentablemente no es una izquierda moderna, progresista y enfocada en una gestión eficiente del estado, así como en un balance entre el crecimiento y le inversión social. Hablamos de lo que vuelve es lo peor de una mezcla de libros obsoletos con conductas autoritarias.

Lo que nos mostraron esos mismos mandatarios en el primer capítulo de sus historias no fue nada bueno, podemos predecir entonces que vienen tiempos bastante complicados para Latinoamérica.

Otros países parecieran enfocar a un progresismo de mayor profundidad y coaliciones de centro-izquierda, como lo son los casos de Chile, Panamá y Perú. A la centro-derecha le toca ganar presencia en Brasil y preservar su espacio en Paraguay y Uruguay.

El mapa de Latinoamérica se vuelve de una mayoría izquierda bucólica/populista/autoritaria, tendrá una minoría de centro-izquierda progresista, con unos trazos de derecha populista y un vacío de gobiernos verdaderamente democráticos.

La región necesita de menos tontera ideológica, menos autoritarismo, menos corrupción, menos burocracia y menos disfuncionalidad. Lo que necesita es mandatarios que creen oportunidades de trabajo, inversión y progreso para todos. Menos de lo mismo sería mejor para la región.

Saturday, October 24, 2020

¿Avanza Estados Unidos hacia un modelo político y económico Socialista?

OPINIÓN | ¿Avanza Estados Unidos hacia un modelo político y económico Socialista?

El “socialismo” o lo que los entrevistados asumen por ese término, es un modelo favorable para un 40% de los encuestados por Victims of Communism Memorial Foundation (VOC)

Publicado/Published El Planeta/El Tiempo Latino  October 23, 2020

Dr. Carlos Ponce - Académico de Columbia University, Senior Fellow de Victims of Communism Memorial Foundation


Ha sido publicada la nueva encuesta de la organización Victims of Communism Memorial Foundation (VOC) sobre las preferencias de la sociedad norteamericana sobre el socialismo, comunismo y el colectivismo (U.S. Attitudes Toward Socialism, Communism, and Collectivism). Esta encuesta procura evaluar las preferencias de la población mayor de 16 años sobre modelos políticos y económicos, mediante la entrevista directa a 2 mil 100 estadounidenses.

La encuesta refleja que el término "capitalismo" todavía se considera más favorable, pero ha venido disminuyendo ligeramente en cuanto a las preferencias de modelos económicos. En general, el término "capitalismo" se considera mucho más favorable que los términos que describen a otros sistemas económicos, sin embargo, ha tendido a disminuir en 6% desde el 2018 cuando un 61% de los encuestados indicaba que era su modelo de preferencia, contra un 55% en el 2020.

En cuanto al “socialismo” o lo que los entrevistados asumen por ese término, es un modelo favorable para un 40% de los encuestados, un crecimiento del 4% desde el 2019. En particular ha crecido entre la llamada generación Z (16-23 años) en 9 puntos, generación X (40-55 años) en 6 puntos, y los baby boomers (56-74 años) en 5 puntos.


Un gran porcentaje de los que se consideran socialistas opinan en un 53% que se les insulta si les llaman “marxistas” y 67% se sienten insultados si se les llama “comunista”, en este último caso el porcentaje que opina esto ha subido 6 puntos desde el 2019.

La encuesta revela un dato preocupante, la favorabilidad del término “marxismo” está disminuyendo entre los millennials (24-39 años) y aumentando para la generación Z. El “marxismo” todavía tiene la mayor preferencia entre la generación Z (30%) y los millennials (27%), en comparación con otras generaciones. Sin embargo, la favorabilidad del “marxismo” ha bajado 9 puntos para los millennials, mientras que ha subido 6 puntos para la generación Z desde 2019. El 26% de la generación Z cree que el marxismo se parece más a un estado totalitario que suprime la libertad de sus ciudadanos, en comparación con el 72% de la generación silenciosa (mayores de 75 años) y 58% de los boomers.

En general, el 85% dice que sabe al menos un poco sobre socialismo. Sin embargo, el 68% de los estadounidenses no define el socialismo como el gobierno y no entiende los términos de control estadal y de controles económicos y sociales.

El problema no es la búsqueda de una sociedad mas igualitaria o el sentido de justicia social dentro del discurso socialista, es el populismo que surge de la dialéctica lo que representa un riesgo para la sociedad estadounidense. Los extremismos de izquierda y derecha son peligrosos para toda sociedad, representan gríngolas divisorias que traen la ineficiencia de los gobiernos, violencia y la pérdida del sentido de comunidad.

El segundo problema es el abuso del mensaje socialista para esconder ineficiencias de políticos incapaces. Bajo las banderas del gasto social se esconden múltiples ineficiencias y corrupción en el manejo de programas sociales y beneficios colectivos. La alternativa a la ineficiencia siempre resulta en políticas erradas de incremento de impuestos supuestamente a los más ricos, pero la realidad es que los más ricos no pagan impuestos porque se protegen con estructuras financieras internacionales que les dan la posibilidad de un máximo de 15% impositivo antes de descuentos por deudas y pérdidas. Al final es la clase media trabajadora la que tiene que pagar todas las ineficiencias de los sistemas burocráticos y del populismo de políticas sociales mal elaboradas. Sistemas de salud a medias que resultan al final más costosos, rentseeking estructural, abusos de operadores de programas sociales, estructuras de redistribución que son abusadas por los que menos las necesitan, estafas con programas gubernamentales… y para usted de contar.

La piñata del COVID-19 que benefició más a los campos de golf que a familias más necesitadas es una prueba de los errores de diseño de las políticas públicas. La intervención del estado no es garantía de éxito en sistemas de redistribución.

En Estados Unidos hay una clara percepción de lo injusto del sistema actual. En la encuesta de VOC, más de la mitad (68%) de los estadounidenses piensan que los que más ganan no están pagando su parte justa en impuestos, el 49% dice que un cambio completo de nuestro sistema económico es parte de la solución.

Pero decir que Estados Unidos tiene un modelo 100% capitalista es un grave error, eso representaría una sociedad estructurada solo en el libre mercado, sin ninguna intervención del Estado. Tenemos un gobierno que vigila nuestras actuaciones, que controla la movilidad por motivos de seguridad y que activamente interviene en nuestras libertades. Realmente tenemos un gobierno que interviene en los mercados asignando tasas de interés, que regula el comportamiento de los operadores financieros, que interviene comprando las deudas de hipotecas, que financia programas sociales como el Medicare, Medicaid, Food-Stamps (SNAP), Affordable Care Act, Dissaster Relieve Funds, fondos de desempleo, entre muchos otros.

De hecho, si nos ponemos a calcular, un ciudadano de clase media paga casi el 50% de sus ingresos entre Federal Income Tax, Fica Tax, State Tax, Property Tax, Local Tax, Luxury Tax y Sales Tax. A ellos sumamos nuestras contribuciones con el sector sin fines de lucro con donaciones a las iglesias, organizaciones sociales y organizaciones con causas específicas. En otros países los sistemas de salud y educación universitaria se incluyen dentro de los beneficios del pago de impuesto, en Estados Unidos no sucede esto, así que a todo el arcoíris de impuestos que pagamos debemos sumarle el costo de los seguros de salud (que pagamos directamente o que pagan nuestros empleadores) y los costos de pago de matrícula de los Colleges/Universidades de nuestos hijos. Al final pagamos igual o más en impuestos y gastos supuestamente orientados al funcionamiento del Estado, prestación de servicios y la redistribución social que algunos países que se definen como socialistas.

Después de todo eso, ¿realmente se piensa que estamos en un país 100% capitalista?.

Es interesante en la encuesta cómo una sociedad individualista, usa libremente mensajes colectivistas y cuando le preguntan la mejor forma de solucionar sus problemas, la encuesta de VOC refleja un incremento en 7 puntos desde el 2019 en individuos que confían solamente en sí mismos para solucionar sus intereses (generación Z de 66-77%, millenials 66-82% y Gen X 86-91%). Si bien la preferencia a modelos socialistas crece, la desconfianza hacia el estado está en sus niveles más altos. Pero aun así un 26% de la población se inclina por cambiar el modelo político hacia un socialismo.





La encuesta también incluye las percepciones de diversos sistemas socialistas y comunistas, evaluación de preferencias políticas, así como otros datos muy interesantes.

Claro, lo anterior no quita que estemos en una sociedad que conserva grandes divisiones raciales, inequidades, abusos y desigualdades. Un país con grandes fallas estructurales y deficiencias en los sistemas educativos, así como con problemas en los valores de muchas comunidades. Pero eso no se cambia con el mero discurso político o con mayor intervención del Estado.

Los cambios estructurales no vienen de la mano de canticos, discursos o pintas en las calles; se requiere un cambio del contrato social y de revisar las causas reales de las inequidades. Asumir modelos políticos o económicos no soluciona el racismo. El cambio del discurso de los políticos hacia mensajes más progresistas no soluciona las barreras educativas. Es eliminar el rent-seeking y las ineficiencias en el modelo político-económico actual. No es cobrar más impuestos, lo que necesitamos es que se usen bien los impuestos excesivos que pagamos y se eliminen las trampas fiscales que muchos aprovechan para no pagar nada. Es muy fácil prometer un universo de programas sociales y crear la ficción de que “alguien” pagará, pero ese es el camino claro a seguir con la división actual. Es fácil proteger intereses y prerrogativas de grupos poderosos con discursos religiosos o sembrando el temor en la población.

La ineficiencia de los políticos, no importa si se venden de progresistas o conservadores, en promover políticas publicas adecuadas, en legislar sin priorizar sus intereses y en lograr consensos, no se va a cambiar con discursos ideológicos.

Tuesday, October 13, 2020

Venezuelan Theory of Chaos Against Tyranny

 Published in Spanish at  El Tiempo Latino and El Planeta 10/12/2020:

Teoria del Caos Venezuela ETL

Teoria del Caos Venezuela El Planeta



Venezuelan Theory of Chaos Against Tyranny 

Dr. Carlos Ponce 

Senior Fellow, Victims of Communism Memorial Foundation
Senior Lecturer at Columbia University


The result of two decades of "Socialism of the XXI Century" in Venezuela is a failed country, plagued by corruption, lack of services, hunger, misery, violence, crime, destruction, and on the road to a food catastrophe. A country that forces millions of "walkers" (refugees) to flee seeking to survive walking for days among different countries. A country controlled by drug traffickers, thieves, mafias, guerrillas, and terrorist groups. The communism of Chávez-Maduro and his Cuban puppeteers who achieved the reverse effect of King Midas, transforming an oil-rich country into a calamity. A country without medicines, health services, gasoline, food, running water, communications, and electricity. 

The false egalitarianism to hide a large drug trafficking business, money laundering, mineral trafficking, prostitution, and corruption. A socialist message full of blood of systemic human rights violations. It is no longer only the reports of numerous non-profit organizations in Venezuela and global human rights organizations like Amnesty International or Human Rights Watch, warning of the complete destruction of the democratic model and of the systematic violation of human rights and crimes against humanity. There are also the reports from the Inter-American Commission on Human Rights and recently the harsh report of the Independent International Mission to Determine the Facts about the Bolivarian Republic of Venezuela by the Office of the United Nations High Commissioner for Human Rights (OHCHR). All these reports cite instances of crimes against humanity, torture, persecution, forced disappearances, repression and systemic violations of human rights by the regime of Nicolas Maduro and his accomplices.

Maduro's dictatorship has been sustained in power thanks to repression, the iron control of police and para-police violence, the purchase of “opposition leaders”, the Cuban intelligence apparatus, and the support of other totalitarian regimes such as those of China, Russia, Turkey, and Iran. Despite the fact that the opposition leader and president of the Venezuelan Congress, Juan Guaido, has achieved the support and recognition of the United States and approximately 60 countries, who recognize him as the legitimate president of Venezuela, after almost 2 years, his popular support has declined and the lack of a clear medium-term strategy and the contradictions of his actions and of the weak leadership of the four main opposition parties (G4) that support him, they have failed in their attempt to remove Nicolas Maduro from his usurpation of power. Various unsuccessful and inexperienced negotiation strategies and contradictory positions have marked this failure. The complicity of various corrupt economic operators (front men) of the regime with many opposition leaders has also made it easier for inertia to allow Maduro to stay in power.

The United States government has been increasing pressure against Maduro and his criminal environment through declarations, pressure, sanctions, trials, and economic restrictions. Although the sanctions have been effective because they have weakened the Maduro dictatorship, their progressiveness has prevented a sudden shock impact, instead the regime has been looking for alternatives and various ways to evade the sanctions. On the other hand, the unrestricted and unidirectional support from the Donald Trump administration to Guaido and the G-4 has prevented the US from seeing the different game boards where the Maduro regime operates, and the criminal groups that co-govern with him. The United States government must open itself to various actors and also bet on the strengthening of territorial works and the consolidation of strategic social movements such as the active protest of student, labor, religious, and community sectors. The lack of services, gasoline, health, income, and food is a time bomb that can explode in the regime hands. A long-term strategy that includes planning and scenario analysis has been lacking. This should be a priority for US foreign policy towards Venezuela. The short-term policy has not led to any major successes.

Once again, the “electoral” discussion opens in Venezuela, with a farce of parliamentary elections on December 6 without guarantees and with expected fraud. Some opposition factors have fallen into the trap and others are defoliating the daisy; but it is the chronicle of a death foretold. Mr. Guaido called for a citizen electoral “consultation” instead of the election, to ask about the election, something absurd by all means. Elections under a criminal totalitarian regime only produce benefits for the dictatorship. A citizen consultation with unmotivated population, no gasoline and a repressive regime is not a smart move. There is no way out of iron dictatorships with pure elections, nor does the dictatorship come out with citizen consultations or other face-lifting strategies for corrupt opposition leaders.

The exit from the dictatorship is neither electoral nor miraculous. The regime's paid clowns play the game of an "electoral opportunity" for regime change. Others expect an international invasion to "rescue" Venezuela, but that will not happen in a country controlled by criminal groups, the cost is very high and there is no one to bear the political cost. After 21 years of failures due to the expectation of easy and miraculous way-out, something should be learned.

In the same way, Venezuelans play the political debate of the United States election as it will really help to get out of the tyranny. Donald Trump has already shown his cards and the tyrant is still there, manipulating the Venezuelan communist threat and challenging openly the regime doesn’t substitute long-term strategic planning. Joe Biden brings in his team for Latin America many repeaters of the failed policies towards Cuba and Venezuela of the Obama administration. Venezuela has fallen into a destructive anomie that leaves a scorched earth, a process that leaves great uncertainty about the future and the possibilities of getting out of this nightmare.

However, there is a factor that cannot be neglected in scenarios like these—chaos. Chaos theory rationalizes the impact of seemingly disordered and disconnected dynamic systems and the actual synchronized effect to achieve change. But even chaos requires strategic planning. The dictatorship's ability to maneuver must be reduced. It is impossible for a government to suppress millions of people in multiple communities, states and neighborhoods at the same time and at the same time try to survive fighting against the sanctions or the scarcity of all the products and services. Much of the social protest must be spontaneous, with coordination among grassroots elements. The protest must have its natural leadership. A mistake would be to let the same people who have been putting out the protests with negotiations or marches, for their own benefits, to continue their collaboration with social control.

It is clear that the exit from the dictatorship depends on a perfect storm, which has to include coordinated and continuous systemic demonstrations / protests throughout the country, a complete international siege (maximum coordinated pressure), legal actions in various countries, no fly zone, and an attitude coherent within opposing factors. Perhaps the cycle of chaos has already started, and what Venezuelans have to do is keep pushing for one day to pick up the glasses of a regime that seems very solid and strong, but the reality is a regime that it is very fragile.

Teoría del Caos contra la Tiranía de Venezuela

 Published/Publicado  El Tiempo Latino y El Planeta 10/12/2020:

Teoria del Caos Venezuela ETL

Teoria del Caos Venezuela El Planeta

Teoría del Caos contra la Tiranía de Venezuela


La teoría del caos racionaliza el impacto de sistemas dinámicos aparentemente desordenados y desconectados, y el efecto sincronizado real para lograr procesos de cambios



Dr. Carlos Ponce, Académico de Columbia University, Senior Fellow de Victims of Communism Memorial Foundation

El resultado de dos décadas del “Socialismo del Siglo XXI” en Venezuela es un país fallido, plagado de corrupción, carencia de servicios, hambre, miseria, violencia, criminalidad, destrucción y camino a una catástrofe alimentaria. Un país que obliga a millones de “caminantes” a huir buscando sobrevivir. Un país controlado por narcotraficantes, ladrones, mafias, guerrillas y grupos terroristas. El comunismo de Chávez-Maduro y sus titiriteros cubanos que lograron el efecto reverso del Rey Midas, transformar un país petrolero rico en una calamidad. Un país sin medicinas, sin servicios de salud, sin gasolina, sin comunicaciones y sin electricidad.

El falso igualitarismo para esconder un gran negocio de narcotráfico, lavado ilegal de fondos, tráfico de minerales, prostitución y corrupción. Un mensaje socialista plagado de sangre, de violaciones sistémicas de derechos humanos. Ya no solo son los informes de numerosas organizaciones sin fines de lucro de Venezuela y del mundo alertando de la completa destrucción del modelo democrático y de la sistemática violación de derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad. Son también los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y recientemente el duro informe de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela por parte de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas. Todos estos informes coinciden en los crímenes de lesa humanidad, torturas, persecuciones, desapariciones forzosas, represión y violaciones sistémicas de los derechos humanos por parte del régimen de Nicolas Maduro y sus cómplices.

La dictadura de Maduro se ha venido sosteniendo en el poder gracias a la represión, el control férreo de la violencia policial y parapolicial, la compra de “líderes de oposición”, el aparato de inteligencia de Cuba y el apoyo de otros regímenes totalitarios como lo son el de China, Rusia, Turquía e Irán.

A pesar de que el líder de oposición y presidente del Congreso de Venezuela, Juan Guaidó, ha logrado el apoyo y reconocimiento de Estados Unidos y aproximadamente 60 países, quienes lo reconocen como el presidente legitimo de Venezuela, luego de casi 2 años, su apoyo popular ha mermado y la falta de una estrategia clara de mediano plazo y las contradicciones de sus acciones y de la cúpula de los 4 partidos de oposición principales (G4) han fracasado en sus intentos por una salida de Nicolás Maduro de su usurpación del poder. Diversas estrategias de negociaciones fallidas e impericia han marcado este fracaso. La complicidad de diversos operadores económicos (testaferros) del régimen con muchos liderazgos de oposición también han facilitado que la inercia permita a Maduro mantenerse en el poder.

El Gobierno de Estados Unidos ha venido incrementando la presión contra Nicolás maduro y su entorno criminal mediante declaraciones, presiones, sanciones, juicios y restricciones económicas. Si bien las sanciones han sido efectivas porque han debilitado la dictadura de Maduro, su progresividad ha impedido un impacto de choque fulminante, en su lugar el régimen ha venido buscando alternativas y diversas vías de eludir las sanciones. Por otro lado, el apoyo irrestricto y unidireccional de la administración de Donald Trump a Guaidó y el G-4 ha impedido ver los diferentes tableros de juego donde opera el régimen de Nicolás Maduro y los grupos criminales que cogobiernan con él. El Gobierno de Estados Unidos debe abrirse a diversos actores y apostar también por el fortalecimiento de trabajos territoriales y la consolidación de movimientos estratégicos como lo son la protesta activa de sectores estudiantiles, laborales, religiosos y comunitarios. La falta de servicios, de gasolina, de salud, de ingresos y de comida es una bomba de tiempo que le puede estallar a maduro en sus manos. Ha faltado una estrategia de largo alcance con planificación y análisis de escenarios. Esto debe ser una prioridad para la política exterior de estados unidos hacia Venezuela. La política del corto -plazo no ha llevado a mayores éxitos.

Nuevamente se abre la discusión “electoral” en Venezuela, con una farsa de elecciones parlamentarias el 6 de diciembre, sin garantías y con un 100% de probabilidades de fraude. Algunos factores de oposición han caído en la trampa y otros están deshojando la margarita; pero es la crónica de una muerte anunciada. Unas elecciones bajo un régimen totalitario criminal solo producen beneficios para la dictadura. No hay forma de salir de férreas dictaduras con puras elecciones. Tampoco se sale de la dictadura con consultas ciudadanas u otras estrategias de lavado de cara de oposiciones gastadas.

La salida de la dictadura no es electoral y tampoco milagrosa. Los payasos tarifados del régimen le hacen el juego a una “oportunidad electoral”. Otros esperan una invasión internacional para “rescatar” a Venezuela, pero eso no se va a dar en un país controlado por grupos criminales, el costo es muy alto y no hay quien asuma el costo político. Luego de 21 años de fracasos por salidas fáciles y milagrosas se debería hacer aprendido algo.

De igual forma los venezolanos juegan al debate político de la elección de Estados Unidos como si ello realmente ayudara a salir del tirano. Donald Trump ya mostró sus cartas y el tirano sigue allí, Joe Biden trae en su equipo para Latinoamérica muchos repitientes de políticas fracasadas hacia Cuba y Venezuela de la administración Obama.

Venezuela ha caído en una anomia destructiva que deja tierra arrasada, un proceso que deja una gran incertidumbre del futuro y de las posibilidades de que salga de esta pesadilla. Sin embargo, hay un factor que no se puede despreciar en escenarios como estos, es el factor del caos. La teoría del caos racionaliza el impacto de sistemas dinámicos aparentemente desordenados y desconectados y el efecto sincronizado real para lograr procesos de cambios. Pero incluso el caos requiere de planificación estratégica.

Se debe reducir la capacidad de maniobra de la dictadura. Es imposible para un gobierno el reprimir a millones de personas en múltiples zonas y al mismo tiempo tratar de sobrevivir. Mucha de la protesta social debe ser espontanea, pero coordinada entre elementos de base. La protesta debe tener sus liderazgos naturales, el error sería dejar que los mismos que han venido apagando las protestas con negociaciones o marchas para sus propios beneficios continúen su colaboración con el control social.

Hay que estar claros que la salida de la dictadura depende de una tormenta perfecta, que tiene que incluir demostraciones/protestas sistémicas coordinadas y continuas en todo el país, un cerco internacional completo (máxima presión), acciones judiciales en diversos países, y una actitud coherente de los factores de oposición. Tal vez el ciclo del caos ya arrancó y lo que hay es que seguir empujando para un día recoger los vidrios de un régimen que parece muy duro, pero es muy frágil.



Por Dr. Carlos Ponce, Académico de Columbia University, Senior Fellow de Victims of Communism Memorial Foundation

Jose Marti Media Award


 

Complicidad de Guatemala con la explotación de cubanos

 Published/Printed in El Tiempo Latino 10/21/2020: Complicidad de Guatemala con Cuba


Complicidad de Guatemala con la explotación de cubanos

Existe un número estimado de 450 funcionarios cubanos en las Brigadas Médicas Cubanas en Guatemala

Dr. Carlos E. Ponce - Académico de Columbia University, Senior Fellow de Victims of Communism Memorial Foundation

Guatemala lamentablemente se ha convertido en colaboradora del régimen totalitario de Cuba y colaboradora en la explotación de cubanos que son llevados de esclavos a prestar servicios de salud en áreas remotas en ese nación centroamericana.

Existe un número estimado de 450 funcionarios cubanos en las Brigadas Médicas Cubanas en Guatemala, entre médicos, asistentes y espías. La presencia de Cuba en Guatemala se rige bajo varios convenios, en particular uno firmado el 4 de octubre del 2012, que toca su renovación este año. Este convenio y la presencia de esta brigada en Guatemala es clara violación de acuerdos internacionales en materia de derechos humanos y la complicidad con el tráfico humano. Pareciera que ser cubano es sinónimo de explotación y violación de sus derechos.

De nuevo la doble moral en materia de derechos humanos, que se confunde con falsas ideologías con la explotación de un pueblo, en el caso de Cuba la negación de unos académicos trasnochados y unas falsas organizaciones de “justicia” social que siguen defendiendo el modelo de tiranía cubano.

Las misiones supuestamente “humanitarias” cubanas han sido expuestas por numerosas organizaciones, múltiples denuncias y además por gobiernos y organismos internacionales. En comunicación del 6 de noviembre del 2019 de la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre las formas contemporáneas de la esclavitud, incluidas sus causas y consecuencias; y de la Relatora Especial sobre la trata de personas, especialmente mujeres y niños, donde señalan los presuntos abusos de derechos humanos sufridos por médicos de Cuba que participan en “misiones de internacionalización”, donde además expone que el gobierno de Cuba explota a los médicos, se queda “con alrededor del 75% de los salarios de los médicos cubanos que trabajan en el exterior” y que “estarían expuestos a condiciones de trabajo y de vida explotadoras”. Por supuesto, el régimen cubano nunca contestó la comunicación e ignoró la solicitud de información.

La Organización de Estados Americanos también ha alzado su voz sobre la violación de derechos humanos en Cuba, en el Informe sobre la Situación de los Derechos Humanos en Cuba, presentado el 3 de febrero de 2020 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que relata la terrible situación de los derechos humanos en Cuba y los diversos mensajes de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos sobre la explotación de los médicos y personal de salud por parte de Cuba bajo el programa de Brigadas Médicas.

No es de extrañarse que Cuba sea uno de los peores países en cuanto a tráfico humano, en el informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre Tráfico de Personas (2020 US Trafficking in Persons Report, TIP) publicado en junio de 2020, se incluye a Cuba en una lista de países que favorecen el tráfico humano y denuncia la política gubernamental o patrón gubernamental del Gobierno de Cuba para beneficiarse de los programas de exportación de mano de obra con fuertes indicios de trabajo forzoso y explotación, particularmente su programa de misiones médicas en el extranjero. De igual forma el proyecto de ley presentado en Junio de 2020 en el Congreso de los Estados Unidos denominado “Terminar las Ganancia del Régimen Cubano” (Cut Profits to the Cuban Regime Act), el cual le requerirá al Departamento de Estado publicar la lista de países que tienen contrato con el régimen cubano para su programa de “misiones médicas” y que el Departamento de Estado considere esto como un factor en la clasificación del país en el reporte anual de Trata de Personas del Departamento de Estado (TIP, por sus siglas en inglés).

En todos los países donde Cuba presta estos servicios, los médicos son explotados y el régimen se queda con el 70% y 80% de lo que pagan los países por los médicos, en algunos casos pagan $10,000 mensual y el otros $1,000 mensual por cada integrante de la brigada médica. Se les vigila las 24 horas del día, se les retienen los pasaportes y se les obliga a mentir informes médicos y falsas prescripciones para generar más ingresos al régimen cubano. Mas de 1/3 del ingreso de Cuba viene por la explotación de estos trabajadores.

Guatemala no es diferente que el resto de países, las supuestas misiones humanitarias son un reflejo de falsas complicidades y abusos a los participantes de las Misiones, beneficios económicos para la dictadura cubana y sin también incluir que los pobres no tienen derecho a servicios de calidad.

En el acuerdo entre Cuba y Guatemala es evidente que los Gobiernos de Cuba y Guatemala violaron los Pactos internacionales de Derechos Humanos, la Convención de Viena de Tratados Internacionales, Leyes Laborales y la Constitución de Guatemala.

Si revisa el convenio, los doctores son esclavos, obligados a trabajar bajo la supervisión/control directo del jefe de la brigada, no pueden dejar la brigada y cualquier comportamiento contra el programa puede ser considerado "indisciplina" y el médico pasa a ser severamente sancionado por el Jefe de Brigada (Art 8). La realidad en Guatemala es terrible y sufrieron múltiples abusos. A parte de las pésimas condiciones laborales y la supervisión 24/7 del Jefe de Brigada, sus familias se quedan en Cuba como una clara práctica extorsiva del régimen.

Los médicos no pueden salir de la brigada y no pueden quedarse en Guatemala y no pueden seguir ejerciendo su profesión médica si escapan de su secuestrador. El convenio establece que el Gobierno de Guatemala no puede contratar ni permitir que los médicos y miembros de la salud de las Brigadas practiquen la medicina en Guatemala si abandonan las misiones o después de finalizado su tiempo en la misión (artículo 3 del acuerdo). Según los testimonios de las víctimas, no siempre se les permite viajar de vacaciones a Cuba (como dice el convenio).

El señor Javier Larrondo de Prisoners Defenders, experto en la materia, tiene más de 622 testimonios de víctimas de estas prácticas, y 7 de ellos de Guatemala (médicos cubanos). De esos 7 médicos, 3 de ellos están dispuestos a testificar en nuestro Congreso en cualquier audiencia sobre las terribles condiciones, abusos y explotación. El testimonio de esos médicos, diferente a los alegatos del régimen cubano, es claro respecto a los abusos a los cuales fueron víctimas.

Sí, es cierto que el convenio estableció el pago de Q 7.000 (US $1.000) mensuales por médico más movilización y vivienda / alimentación, pero la realidad es que el Régimen cubano se queda con el 70% y 80% de esos pagos y el médico solo recibe entre US $200 y US $300 mensual, que usa para cubrir sus gastos en Guatemala. En otros países el medico recibe lo mismo ($200) pero el régimen se queda con $9,000 mensuales. Al multiplicar eso por 45,000 esclavos, vemos la importancia a nivel de ingreso para la tiranía cubana.

El gobierno de Guatemala no tiene una política para retener sus pasaportes, pero de los testimonios de las 7 víctimas se repite el patrón de que el Jefe de Brigada cubano les confiscó los pasaportes y solo los devolvió al terminar la misión y de regreso a Cuba, eso para evitar que se fuguen. Cuando ingresaron a Guatemala, la autoridad migratoria entregó los pasaportes al Jefe de Brigada. Es cierto lo que alega el Gobierno: el gobierno de Guatemala no confisca el pasaporte a las víctimas, pero colabora ​​con la retención entregando los pasaportes al Jefe de Brigada y sin prestar atención a las condiciones de los médicos en su país.

Varios miembros del Congreso de Guatemala han alertado del trafico humano de estas misiones y recientemente se ha presentado una solicitud de amparo ante la Corte de Constitucionalidad de Guatemala para terminar con el convenio y la explotación.

No estoy en contra de los médicos, estoy en contra de la explotación. El gobierno de Cuba los usa como productos para mantener la corrupción del régimen. Incluso ha admitido que no les da la remuneración completa bajo la excusa de que estos fondos sirven para contribuir con los servicios de salud en Cuba. Cualquier cubano puede atestiguar la mala calidad o inexistencia de esos servicios.

Ante la posible extensión del Convenio Básico de Cooperación para el Desarrollo entre Guatemala y Cuba y de otros acuerdos con la Republica de Cuba en materia de salud y en particular en lo relacionado a Brigadas Médicas y otros contratos y acuerdos relacionados, el Gobierno de Guatemala estaría entrando en un grave error y en complicidad con el tráfico humano.

Nos preocupa el posible impacto en la relación comercial con los Estados Unidos y las consecuencias políticas y económicas negativas contra Guatemala. De ser aprobada la legislación pendiente, Guatemala entraría en la lista de países que favorecen el trafico humano y la explotación.

Los tratados con la República de Cuba violan diversos artículos de la Constitución guatemalteca y tratados internacionales, en particular el Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena.

Igual riesgo se corre con la posible incorporación de funcionarios del Gobierno de Guatemala y otras personas y empresas que colaboren con las Brigadas Medicas Cubanas con la posibles denuncias y sanciones del Departamento de Estado y del Departamento del Tesoro bajo la ley Norteamericana Global Magnitsky Human Rights Accountability Act (Global Magnitsky Act) y su Orden Ejecutiva 13818, que sanciona los casos de corrupción y abusos a los derechos humanos. Esta ley ha sido aplicada a diversos funcionarios públicos y personas de diversos países que han colaborado con acciones que el Gobierno Norteamericano ha considerado violaciones de derechos humanos con restricciones de visas, sanciones del Departamento del Tesoro y otros procesos que en el caso de Guatemala podrían ser contraproducentes con el operar del gobierno.

Es importante alertar de la posibilidad de acciones legales en Guatemala y a nivel internacional del personal de las misiones medicas cubanas contra el Gobierno de Guatemala, y contra otros gobiernos que participan en estos programas, por su colaboración en la violación de sus derechos laborales, derechos humanos y corresponsabilidad con el tráfico humano del cual son víctimas, eso llevará a un alto costo en procesos legales, reparaciones y la posible indemnización a las víctimas.

Hay numerosos médicos, enfermeras y profesionales de la salud en Guatemala que pueden prestar el mismo o un mejor servicio y se pueden beneficiar de la alta remuneración y beneficios que el Gobierno de Guatemala le está regalando al Gobierno de Cuba.

Los Gobiernos de Brasil, Ecuador, Perú y Bolivia han terminado los convenios de cooperación con la República de Cuba para evitar la colaboración de sus países con el tráfico humano y la violación de derechos humanos de los médicos, enfermeras y personal de salud que participaba en sus países en las Brigadas Médicas. Todos estos gobiernos han denunciado la poca transparencia de estos programas, los abusos, explotación, y de que el Gobierno de Cuba incluye cientos de funcionarios del gobierno no relacionados con la prestación de servicios de salud dentro de las misiones y de la posibilidad de que las cifras de atención a la población no sean reales. De igual forma algunos expertos han alertado de validez de títulos y poca preparación de algunos miembros de estas brigadas, esa es básicamente la razón por la cual Perú elimino su participación para atender el COVID-19.

Es recomendable que el Gobierno de Guatemala abstenga de renovar, prorrogar o extender el Convenio Básico de Cooperación para el Desarrollo entre Guatemala y Cuba y de otros acuerdos con la Republica de Cuba en materia de salud y en particular en lo relacionado a Brigadas Médicas y otros contratos y acuerdos relacionados por sus posibles impactos negativos en torno a los derechos humanos y tráfico humano, así como su impacto negativo en torno a las relaciones comerciales de Guatemala, posibles daños patrimoniales al estado y la violación a la Constitución de Guatemala y a tratados internacionales.

Detrás del mensaje “humanitario” de las Brigadas Cubanas se encuentre un negocio muy lucrativo de millones de dólares anuales en beneficio del gobierno de Cuba, un negocio que va en contra de los intereses de Guatemala, pero ayuda a financiar la corrupción de los altos funcionarios cubanos y mantener la represión en la isla.






Tuesday, March 17, 2020

Election of the OAS Secretary General: Between the survival and destruction of the organization


OPINION: Election of the OAS Secretary General: Between the survival and destruction of the organization



By Carlos E. Ponce

Senior Fellow, Victims of Communism Memorial Foundation

Senior Lecturer, Columbia University

Publisehd in Spanish:
https://eltiempolatino.com/news/2020/mar/06/opinion-eleccion-secretario-general-oea-oas/


A new election for the secretary general for the Organization of American States (OAS) is just around the corner. The competition is between the incumbent Secretary General Luis Almagro and one candidate who pose an existential threat to very existence of the Organization. This candidate is the former Minister of Defense and a close-confidante of former Ecuadorian autocrat Rafael Correa, María Fernanda Espinosa.

Espinosa was named by two Venezuelan satellites and apologists for the narco-dictatorship of Nicolas Maduro, Antigua and Barbuda and Saint Vincent and the Grenadines, and is close to Maduro. In Espinosa’s favor is her false, but eloquent speech, designed to appeal to technocrats and civil society about institutional reform. These organizations forget that during her tenure in Rafael Correa's government, Ecuador vigorously attacked the Inter-American Human Rights System. Her government systematically violated human rights and the freedom of expression. They overlook her refusal to call Venezuela for what it is; a dictatorship. She has the support of Argentina and Mexico. So far, Canada was actively supporting the candidacy of Hugo de Zela from Peru, but he is not running anymore, and Canada still oppose Mr. Almagro. It is a dangerous game they play which endangers the very existence of the OAS. Espinosa's triumph would turn the Organization into a pawn in the ideological game that seeks to castrate the regional organization, and could give the United States the perfect excuse to limit or terminate its financial support. This would be a resounding victory for Maduro, Ortega and Castro. For civil society it will be the destruction of the Inter American Human Rights System.

It seems that many have forgotten what the OAS was like under the most bland and harmful general secretary of the OAS, former Secretary General José Miguel Insulza. Under Insulza, the several autocratic governments tried to control and diminish the work of the Inter American Human Rights Commission and reduced the OAS to a dysfunctional voiceless organization. Some civil society organizations may be frustrated that Secretary General Almagro has not seemingly devoted the same time and energy to their countries that he has devoted to Venezuela and Cuba. They argue he should have paid more attention to their countries human rights situations but that is more the role of the Inter American Human Rights Commission. This misconception overlooks several important details. First, the dimension of the Venezuela crisis: Venezuela's brutal dictatorship has systematically violated human rights and committed crimes against humanity. Further, it has forced the migration of more than 5 million Venezuelans, a tsunami that is being felt by countries across the hemisphere. It is the magnitude of the crisis that makes it a regional problem. The second is that, as Secretary General, Almagro has had an open to door to all voices and visions regardless of political stripe or ideology. Unlike his predecessor, Almagro has respected and empowered the Inter-American Human Rights System. Where would the OAS and the IACHR be if they fell into the hands of someone co-responsible for the attacks against the System or who is committed to stopping the OAS role in solving the Venezuela crisis? This is not a rhetorical question; this would be a serious mistake.

Those who are disappointed that Almagro is not their all-encompassing "savior", freeing the region from all evil upending centuries of political ignorance, exclusion, populism, violence, and control by interest groups, are forgetting their history. They do not remember that only five years ago, the OAS was minimally relevant and played only a marginal role defending democracy and human rights in the region. Almagro has brought the OAS back to relevance and in doing so has raised the expectation that the institution would make good on its commitment to the principles upon which it was founded. Unfortunately, in this region that hope has a high cost.

In this game, the double-standard of countries like Canada is very dangerous. On the one hand, they speak of a rules-based international order grounded in the respect for democracy and human rights. On the other, they seek to undermine and eliminate the only multilateral voice in the Americas that turns these words into action. They claim to champion a free Venezuela, while at the same time supporting the very actors that oppress it. Canada openly supports Cuba's dictatorship, not only diplomatically, but by embracing its propaganda and sending millions of Canadian tourist dollars to the island which further props-up the military. They provide generous support to Cuban Regime programs, even after Cuba was found to have attacked Canadian diplomats. They criticize Almagro for his defense of “more rights for more people” while campaigning for a candidate who will ensure that the OAS no longer acts in any meaningful way. It is time for Canada’s government to decide between supporting Cuba and Venezuela candidate and destroy the OAS or end the nonsense and fully support Luis Almagro.

Luis Almagro’s heart is in the right place. Like all leaders, he has made some mistakes, but he is not afraid to get into the ring and fight. I was one of from civil society who actively supported his campaign for the OAS five years ago. I supported him because I knew that he would vigorously defend democratic principles and not be cowed by ideological or partisan dogmas. He has proven me correct.

Almagro cannot wave a magic wand that will solve the endemic problems of the region. He took the helm of a dysfunctional organization that was left in a crisis by Insulza, like a patient needing attention in an intensive care unit. It is tough running an organization that is made-up of an increasing number of authoritarian governments, or governments that prefer to turn a blind eye. His posture toward Cuba is clear and he has been blunt about Cuba’s nefarious influence in the region. That is why the hand that rocks the cradle behind Canada and others, who oppose Almagro, also seems to come from Havana. Luis Almagro’s principles have given life to an organization that had lost is meaning and purpose.

The OAS is not simply looking to fill a job on March 20, 2020; the OAS is hoping to continue fighting for the democratic rights of all people and wants an ally in the fight against encroaching authoritarianism in the region. The OAS either strives for that or disappears under Espinoza to the cheers of Castro, Maduro, Ortega and their accomplices in the Caribbean.


Note: This article is the opinion of the author and does not reflect the opinion of the organizations or institutions for which he works nor collaborates for.

Elección del secretario general de la OEA: Entre la sobrevivencia y la destrucción de la organización


OPINIÓN: Elección del secretario general de la OEA: Entre la sobrevivencia y la destrucción de la organización

Por Carlos E. Ponce - Senior Lecturer, Columbia University - Senior Fellow, Victims of Communism Memorial Foundation


Publicado originalmente en El Tiempo Latino: https://eltiempolatino.com/news/2020/mar/06/opinion-eleccion-secretario-general-oea-oas/



Una nueva elección se avecina para reelegir o elegir a un nuevo secretario general para la Organización de Estados Americanos (OEA). La competencia está entre la reelección del actual secretario general Luis Almagro y una postulante que podrían poner en riesgo la misma existencia de la organización, la ex ministra de Defensa y persona de alta confianza del exdictador de Ecuador Rafael Correa, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa.

La señora Espinosa no ha sido postulada por Ecuador, su país, sino por dos países del ALBA, como lo son Antigua y Barbuda y San Vicente y las Granadinas. Es de particular interés el apoyo de una persona tan cercana a Nicolas Maduro y Hugo Chávez, que sea además postulada por el autócrata de San Vicente, Ralph Gonsalves, el cual ha venido apoyando a la narco-dictadura de Venezuela y beneficiándose de esa relación. Espinosa tiene a su favor la capacidad de convencer con un discurso falso, pero efectivo, que la llevó a enamorar a diversas organizaciones de la sociedad civil. Estas organizaciones parece que olvidan que durante el gobierno de Rafael Correa fue cuando se dio una persecución inclemente contra el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y de que Espinosa fue parte de un gobierno que violó sistemáticamente los derechos humanos y la libertad de expresión. Olvidan que el peor Secretario General de la OEA de todos los tiempos, José Miguel Insulza, avalo la destrucción del sistema y la OEA. Por otro lado, el juego peligroso de Argentina y México, apoyando a esta candidata, pone en peligro la misma existencia de la OEA. El triunfo de Espinosa volvería a la OEA a un apéndice de factores ideológicos que pretenden la destrucción del organismo regional y daría la perfecta excusa a los Estados Unidos de suspender la ayuda económica a esa organización.

El otro candidato que quería el cargo de secretario general, Hugo De Zela, se ha retirado de la contienda. Además de Perú, De Zela venía siendo impulsado por el gobierno de Canadá, como una estrategia alterna contra Almagro. Habría que ver cuál será la decisión de Canadá, seguir haciendo campaña en contra de Almagro y apoyar a Espinosa en su estrategia de destruir a la OEA o simplemente unirse al camino democrático y apoyar a Luis Almagro

Entiendo que puede ser frustrante para muchas organizaciones de la sociedad civil no haber tenido el accionar radical del secretario general Almagro en sus países. Muchas han esperado su misma energía en casos de derechos humanos en sus países, pero ese realmente es el rol más activo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Muchas organizaciones esperan la misma energía que él pone a Venezuela para con sus realidades nacionales. En ello hay varios errores garrafales, el primero es la dimensión del problema de Venezuela: la dictadura brutal de Venezuela ha violado sistemáticamente los derechos humanos y cometido crímenes de lesa humanidad, y por otro lado ha forzado la migración de más de 5 millones de venezolanos en los últimos dos años. El impacto de Venezuela hacia la región convierte ese asunto en un tema regional. Lo segundo es que, como secretario general, ha venido abriendo la puerta a todas las tendencias y visiones. A diferencia de Insulza, Almagro ha respetado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Igualmente ha abierto su puerta a diversas organizaciones, liderazgos y grupos, sin importar sus ideas o tendencias. Dejar a la OEA y al Sistema Interamericano en manos de una de las co-responsables de los ataques contra el Sistema y alguien que va a detener el rol de la OEA para la liberación de Venezuela, eso sí sería un grave error.

Muchas personas y organizaciones están decepcionadas de Almagro porque quieren al “salvador” que va a golpear a todos los autoritarios y liberarnos de todos los males, una especie de Maveric que es capaz de ir contra siglos de ignorancia política, exclusión, populismo, violencia y grupos de interés. No recuerdan que unos cinco años atrás no pensaban que la OEA era mínimamente relevante. Durante el anterior Secretario General, José Miguel Insulza, la OEA vivió una etapa gris, llena de componendas políticas y poca atención a la lucha contra las dictaduras y autoritarios de la región. Almagro le ha dado relevancia a la OEA y subido las expectativas, lamentablemente en una región a la que le cuesta el cambio.

Dentro del proceso de designación del secretario general es muy peligrosa la doble moral del Gobierno de Canadá, quienes por un lado hablan de la necesidad de liberar a Venezuela de la tiranía, pero al mismo tiempo apoyan abiertamente a la dictadura de Cuba. No solo apoyan a nivel diplomático, sino con millones de canadienses haciendo turismo en la isla y apoyos diversos a programas en Cuba. Pero además parecieran pasarle factura a Almagro por su defensa de la libertad para Cuba y han venido haciendo campaña para que no se le reelija.

Después de varios años conociendo a Luis Almagro, su corazón está en el lugar adecuando y no tiene miedo de dar la batalla. Puede ser que ha cometido errores, pero realmente la organización disfuncional que le toca manejar es verdaderamente un caos permanente y la crisis en la que la dejó Insulza la puso como un paciente en coma terminal. La lucha de Almagro por la libertad de Cuba y Venezuela ha pisado muchos intereses, incluido el de su ex partido en Uruguay. Pese a tener diferencias claras de visiones para ese momento, creo que yo fui uno de los pocos dentro de la sociedad civil que activamente apoyó su campaña por la silla máxima de la OEA cinco años atrás; lo apoye conociéndole muy poco, pero le apoyé porque sabía que iría de la mano del corazón y no de dogmas ideológicos o partidistas. Y no me equivoqué, tampoco me arrepiento.

Pensar que Almagro tiene la barita mágica de la solución de los problemas endémicos de la región, es estar bien lejos de los derroteros reales. Es difícil manejar un cascarón pesado de una organización regional formada por países que se han venido volviendo cada día más autoritarios, donde ya las derechas e izquierdas pareciera jugar un juego paritario. Pese a todos sus posibles desaciertos, Luis Almagro ha tenido muchos aciertos y le ha dado vida a una organización que estaba ya moribunda y en peligro de desparecer.

Pese al garabato ideológico de muchos pseudo-progresistas de la región en su apoyo a la dictadura sanguinaria de Cuba, Luis Almagro ha tomado una actitud clara contra esa dictadura y ha sido tajante sobre la destrucción del régimen cubano en la región. Es por ello que la mano que mece la cuna detrás de los que se oponen a Almagro también pareciera venir de la Habana.

La OEA no se juega un cargo el 20 de marzo de 2020, la OEA se juega seguir mejorando y luchar por los derechos de todos y para todos, y la posibilidad de contar con un aliado en la lucha contra las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Eso o desaparecer en manos de Espinoza con el clan de Cuba, Nicolás Maduro, Daniel Ortega y los cómplices del Caribe.


Nota: Este artículo es la opinión personal del autor y no refleja la opinión de las organizaciones o instituciones donde trabaja o colabora.